Grafito sobre papel
Cuando el lápiz dibuja la línea de la ceja, la oscuridad del cabello o la luz de los ojos, algo va haciendo que la proyección hacia la persona retratada cambie, se le empieza a ver muy pura, auténtica y entrañable. La realización del dibujo hace que se le abran a uno los ojos, hace que se comprendan muchas más cosas de la persona y que se profundice mucho más en ella.




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